"Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo. Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño. Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida. Sin embargo, en cada vuelo, en cada vida y en cada sueño, perdurará siempre la huella del camino enseñado". Madre Teresa De Calcuta (1910-1997).

jueves, 28 de abril de 2011

Las emociones, los sentimientos y los estados de ánimo en el liderazgo escolar

Según el documento analizado, un buen líder es capaz de observar y modificar las emociones y los estados de ánimo de las comunidades en las que actúan. Los seres humanos por naturaleza tenemos emociones, sentimientos y estados de ánimo; las emociones conforman los sentimientos y estos a su vez forman los estados de ánimo. Todos estos componentes son parte del mecanismo que gobierna la vida, mecanismo que podemos representar a través de un árbol, denominado “Árbol de las respuestas vitales automáticas”.



 Cuando nuestra mente, nuestra alma o nuestro organismo en general son afectados por alguna persona, objeto o situación adversa, y reacciona de diversas formas impulsado por el sistema nervioso central. Estas perturbaciones que se producen en nuestro organismo pueden ser de los siguientes tipos: perturbaciones de carácter destructivo (carencia de alimentos, agua, oxígeno, golpes o enfermedades), perturbaciones de las células del sistema nervioso (resultan en conductas como hambre, sed, ahogo y dolor), también existen perturbaciones positivas (resultantes de la restauración del equilibrio después de superar una perturbación destructiva), y finalmente las emociones también son producidas por realizar actividades que involucran a todo el organismo, de las cuales resultan el alivio y el placer. 
Consideramos fundamental estar plenamente conectados con nuestro organismo, con nuestro cuerpo, con nuestra mente y nuestras emociones. Debemos dar un espacio diario para comunicarnos con nosotros mismos, fomentar la auto-conversación: ¿Cómo me siento hoy? ¿Qué necesito? ¿Qué me pide mi cuerpo? ¿Qué me dice mi cerebro? ¿Qué cambios debo hacer para sentirme y verme mejor? Después de todo, nuestro cuerpo es uno sólo y debe durarnos para toda la vida.
Con respecto al liderazgo, creemos que es prioritario en el desarrollo de nuestras prácticas pedagógicas, pues debemos constantemente mantener relaciones comunicativas y laborales con todos los agentes de la comunidad educativa, y ¿qué mejor que hacerlo de manera eficaz y efectiva? Un líder se caracteriza, como comentamos anteriormente, por ser capaz de reconocer y modificar los estados emocionales de sus colaboradores, saben que existen emociones que abren y que cierran posibilidades de acción, saben que existen emociones que embargan totalmente a quienes las experimentan y tienen claro que las emociones se contagian más rápidamente que un virus. Aquí, en la manipulación de las emociones es donde se centra el rol de un líder.
Al igual que las personas, las organizaciones también tienden a permanecer en un estado de ánimo determinado. Existen estados de ánimo recurrentes en los establecimientos educacionales: el clima escolar pacífico (que facilita el aprendizaje) y el clima escolar dominado por malas relaciones entre estudiantes, docentes, y padres (en el cual el nivel de aprendizaje es menor). La diferencia es notoria, y los resultados que obtienen los establecimientos con ambos estados de ánimo es completamente distinta. Es por esta razón entonces, que con buena disposición debemos propiciar un buen clima general en las escuelas para potenciar los aprendizajes, como buenos líderes.
Cambiar los estados de ánimo de los establecimientos educacionales está, en gran medida, en nuestras propias manos. En nuestras manos de líderes. Y como buenos líderes, creemos que es importante coordinar todas las acciones de la escuela, motivar el cambio y el contagio de las emociones negativas por emociones positivas, mostrar que las metas propuestas sí se pueden cumplir por que otros ya lo han hecho. Sí podemos cambiar el mundo, sí podemos generar cosas buenas, sí podemos educar a niñas y niños… ¡SÍ PODEMOS FORMAR LÍDERES!

"Cuerpo, Lenguaje y Emociones".



En los establecimientos educativos de la actualidad, existe un gran sufrimiento porque las formas de actuar que se han usado hasta ahora se están agotando. Debido a esto, se plantea un gran desafío, que consiste en re-aprender a aprender. Para ello, debemos comenzar por aprender a escuchar y confiar en los demás, lo que nos permitirá aumentar la efectividad de nuestros lugares de trabajo. Pero antes de efectuar este cambio, es preciso observar lo que nos rodea. Existen tres dominios de observación de nuestra realidad:

  • Podemos decir que el lenguaje nos permite distinguir y diferenciar expresiones que se transmiten a partir de las actitudes del emisor.
  • Las emociones son una predisposición para actuar de una determinada manera, a la vez nos permiten mirar el mundo de distintas formas.
  • El cuerpo es la corporalidad, es un medio de comunicación, a través del cual percibimos el mundo.
Entre estos tres fenómenos, el linguístico, el emocional y el corporal, se establece una coherencia, la que se produce también en los establecimientos educativos. Un buen líder, por ejemplo, es capaz de alterar esta coherencia de forma positiva.
    Tenemos una particular forma de comprender esta trilogía: generalmente sólo nos acordamos de nuestro cuerpo cuando nos duele, nos incomoda o bien cuando algo no es de nuestro agrado. Por estas razones, algunas veces abusamos de dietas estrictas, ejercicios físicos agresivos, tabaco, alcohol, etc... Y la mayoría de las veces no valoramos nuestro cuerpo porque siempre lo comparamos con el de otras personas.
    Si una persona se siente cómoda con su cuerpo, expresa sus emociones y hasta el lenguaje de mejor manera, lo que refleja su bienestar, sin embargo, cuando estamos tristes o incómodos con nuestro cuerpo, nos mostramos más irritables y evidenciamos una autoestima más baja.
    Por otra parte, el lenguaje verbal y el no verbal, son fundamentales para todo ser humano, ya que gracias a ellos existe la comunicación entre personas. A través del lenguaje podemos dialogar, escuchar, escribir y dar opiniones sobre cualquier tema.
    También están las emociones, que son una predisposición a actuar de determinada manera, y que nos hacen mirar el mundo de diversas formas.
    Para finalizar, las posturas físicas, emocionalidad y lenguaje se comportan entre sí de manera congruente y se influyen mutuamente. Entre el lenguaje emocional y corporal se establece una coherencia: por ejemplo, una modificación emocional puede cambiar nuestras conversaciones e incluso nuestra postura física.
    Creemos que es fundamental querer, cuidar y respetar nuestro cuerpo como templo y refugio de nuestra alma y nuestra esencia. Debemos primero querernos y respetarnos y confiar en nosotros mismos para poder querer, respetar y confiar en los demás. A partir de esto, podríamos transformarnos el líderes positivos e influir en nuestra comunidad educativa para que juntos, logremos nuestros objetivos.